Alejandro Mario Fonseca
En Cholula estamos viviendo las últimas patadas del PRD local que está dando sus últimos respiros cobijado por el PRIAN: esporádicas protestas y marchas desestabilizadoras.
La farsa política no deja de ser significativa ya que el PRD cholulteca se reduce a Roxana Luna y su familia; y los comparsas que la acompañan en sus protestas y marchas no son prianistas.
Los verdaderos panistas y priistas están avergonzados (no digo nombres, todos los conocemos) esperando a ver si prospera su arriesgada jugada.
Sin embargo, sería divertido que por arte de magia la alcaldía de cholula siguiera siendo controlada por los caciques de siempre agazapados (ocultos; apenas visibles por su poco bulto o elevación) y apostándole a los favores de una perredista caída en la orfandad política. ¿De verdad la cobijarían los prianistas respetando su dignidad? Me temo que sería una simple marioneta. Ya veremos.
Ya perdimos los valores humanos
¿Qué es lo que está pasando, qué es lo que está en el fondo de esta deplorable farsa poselectoral en Cholula? Una contundente y lamentable pérdida de valores humanos.
Como dice Mario Vargas Llosa en su ensayo sobre La civilización del espectáculo, todos los grandes pensadores liberales, desde John Stuart Mill hasta Karl Popper, pasando por Adam Smith, Ludwig von Mises, Friedrich Hayek, Isaiah Berlin y Milton Friedman, señalaron que la libertad económica y política sólo cumplía a cabalidad su función civilizadora, creadora de riqueza y de empleo y defensora del individuo soberano, de la vigencia de la ley y el respeto a los derechos humanos, cuando la vida espiritual de la sociedad era intensa y mantenía viva e inspiraba una jerarquía de valores respetada y acatada por el cuerpo social.
El gran fracaso, y la crisis que experimenta sin tregua el sistema capitalista –la corrupción, el tráfico de influencias, las operaciones mercantilistas para enriquecerse transgrediendo la ley, la codicia frenética que explica los grandes fraudes de entidades bancarias y financieras, etcétera- no se deben a fallas constitutivas a sus instituciones, sino al desplome de ese soporte moral y espiritual encarnado en la vida religiosa que hace las veces de brida y correctivo permanente que mantiene al capitalismo dentro de ciertas normas de honestidad, respeto hacia el prójimo y hacia la ley.
Vargas Llosa se apoya en Max Weber
Cuando esta estructura, invisible pero influyente, de carácter ético, se desploma y desvanece para grandes sectores sociales, sobre todo aquellos que tienen mayor injerencia y responsabilidad en la vida económica, cunde la anarquía y comienzan a infectar la economía de las sociedades libres aquellos elementos perturbadores que provocan una creciente desconfianza en un sistema que parece funcionar sólo en el beneficio de los más poderosos (o de los más bribones) y en perjuicio de los ciudadanos comunes y corrientes, carentes de fortuna y privilegio.
Vargas Llosa se apoya en Weber: “La religión que, en el pasado, dio al capitalismo una consistencia grande en las conciencias, como lo vio Max Weber en su ensayo La ética protestante y el espíritu del capitalismo, al banalizarse desaparecer en muchas capas de la sociedad moderna –en las élites precisamente-, ha contribuido a provocar esa crisis del capitalismo”.
Conclusión
Espero que las autoridades electorales actúen correctamente y que todo se aclare. Cholula necesita un gobierno municipal legítimo y con la suficiente probidad intelectual para afrontar los grandes retos de siempre: seguridad y servicios municipales dignos.
