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UN PROBLEMA DE LEALTAD

Alejandro Mario Fonseca

Divergente es una serie de tres películas. La tierra nuestro planeta está muriendo, después de la hecatombe ecológica sobreviven los poderosos, construyen una gran burbuja, un “bunker” pleno de comodidades, desde el cual dominan lo poco que queda, son dueños de la tecnología y del control político de la sociedad, se proveen de policías, empleados y esclavos raptando a los niños, todavía sanos, de las pocas comunidades humanas periféricas que resisten.

Están aburridos no tienen mucho qué hacer, así que realizan un experimento en lo que queda de la ciudad de Chicago. Conscientes de que el caos medioambiental obedece a una pérdida de valores humanos se dan a la tarea de organizar grupos coherentes en torno a virtudes: sabiduría, abnegación, osadía, cordialidad y verdad. Los diferentes valores, cual dioses griegos, compiten entre sí buscando dominar a los demás.

Lo que el experimento se propone en principio, es identificar a aquellos seres superdotados que posean el máximo de virtudes, para después cooptaros y así poder fortalecer su dominación con su colaboración. Los héroes de la saga cinematográfica son Tris y Cuatro (Shailene Woodley y Theo James), dos divergentes que gracias a su suerte genética dominan todas las virtudes.

Días después de conocer revelaciones trascendentales y vencer a la líder de sabiduría (la villana Kate Winslet) Tris debe escapar con Cuatro y el resto del grupo, y llevar a cabo un gran desafío: descubrir el mundo al otro lado de la muralla. Al marchar más allá del muro que rodea Chicago, el grupo dejará atrás la única ciudad y familia que

conocen. Una vez fuera, la nueva realidad que descubren es aún más inquietante que la que habían dejado atrás.

Todo aquello que presuponían como cierto, pierde cualquier sentido tras la revelación de nuevas verdades explosivas. Aparece una sexta virtud, clave para el desenlace: la lealtad. Esto pondrá a prueba las lealtades de todos ellos, al enfrentarse a nuevos enemigos y obstáculos en su búsqueda por la plena libertad.

Será entonces cuando Tris y Cuatro deberán decidir con urgencia en quién confiar mientras se inicia una guerra despiadada que amenaza a lo que queda de la humanidad, más allá de las paredes que rodean Chicago. Con el fin de sobrevivir, la heroína se verá forzada a tomar decisiones difíciles basadas “nuevas virtudes”: además de la lealtad, el coraje, el sacrificio y el amor.

Nuestra necia realidad política

Ahí le paro, si no las ha visto, se las recomiendo. Tan sólo agrego que el telón de fondo de la ficción de las tres películas, es la violencia extrema. Comparto con usted este breve resumen de la serie cinematográfica de Divergente, porque me inquietó mucho.

No se requiere de mucha imaginación para compararla con lo que los mexicanos vivimos en la actualidad: la dominación de la sociedad por unos cuantos dueños de la riqueza y del poder; que desde la seguridad de sus “bunkers” altamente protegidos y rodeados de guaruras, “juegan” con los pocos que tienen algo que les pueda servir, sus clientes, las clases medias; y se olvidan o utilizan cuando así les conviene, a los parias, a los más débiles y desprotegidos.

No voy a convertirme en agorero del “fracaso de la revolución pacífica de la 4 T”; y es que, aunque avanza muy lentamente, es en el orden municipal de gobierno, donde pareciera haberse estancado.

Sí, es en los municipios donde más claramente vivimos la necia realidad de la dominación tradicional, la del príncipe, la del monarca, … la del cacique; que es la que heredamos de la mayoría de los gobiernos del PRI y de los dos del PAN. Ya he hablado de esto en algunos de mis escritos.

Aunque los caciques ahora parecen estar agazapados, aquí en el municipio de San pedro Cholula estamos viviendo un ejemplo de esta necia realidad. Como en Divergente, hay un claro problema de lealtad y probable corrupción. Y es muy grave porque ya nadie confía en el síndico municipal, el máximo responsable de la legalidad y del cuidado de la hacienda.

En lo que el Congreso estatal toma cartas en el asunto, muchos chismes y diretes corren a diestra y siniestra. Yo confío en la probidad de la alcaldesa Tonantzin y aun cuando es así para muchos, la duda quedará asentada.

Es por ello que, pasado el desaguisado, la alcaldesa Tonantzin deberá reivindicarse demostrando que todavía está a tiempo de hacer de Cholula un municipio ejemplar. Tendrá que portarse dura con sus colaboradores, despedir a los que no han dado resultados y trabajar a marchas forzadas. Hay muchos temas y áreas desatendidas. Deberá echar mano de nuevos valores: el coraje, el sacrificio y el amor.

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